30 Hermosas Frases de Walter Riso acerca del Amor, el Desapego y la Vida

30 Hermosas Frases de Walter Riso acerca del Amor, el Desapego y la Vida

Aquí les compartimos 30 hermosas frases de Walter Riso, acerca del amor, el desapego y la vida:

No pidas permiso para cambiar: la transformación interior no requiere el permiso de nadie.

La alegría no está en alcanzar el Yo ideal, sino en el proceso mismo de viajar hacia él sin despreciarse a sí mismo y sin ansiedad.

El desapego no es desamor, sino una manera sana de relacionarse, cuyas premisas son: independencia, no posesividad y tampoco adicción.

Hay que amar siendo libre: “Yo no te necesito, te prefiero, te elijo”.

Someterte al “qué dirán” es una forma de esclavitud socialmente aceptada.

El respeto por nosotros mismos y por nuestros valores debe anteponerse a cualquier temor o deseo de agradar.

Si amarte significa hacer a un lado mi amor propio, mi vínculo contigo es tóxico: no me interesa.

El perdón es un regalo que se hace a los demás y a uno mismo con el fin de aliviar la carga de resentimiento o de la culpa: es un descanso merecido para el corazón.

Nada es tuyo, la vida te lo alquila, te lo presta para que lo disfrutes mientras lo tienes.

El buen amigo no oculta sus defectos, los pone sobre la mesa para señalarnos el peligro de creer en él más allá de lo conveniente.

¿Habrá mayor síntoma de salud mental que no tomarse uno mismo muy en serio?

Cuando estamos en el modo del ser, no competimos, no necesitamos mostrar ningún récord ni pavonearnos con nada, hay alegría esencial, hay una forma de satisfacción que se basta a sí misma: somos auténticos.

No creo en el amor a primera vista, existe química, eros, pasión a primera vista. La gente confunde eso con amor. Hay ceguera a primera vista.

Quererse a uno mismo, despreciando o ignorando a los demás, es presunción y exclusión; querer a los demás, despreciándose uno mismo, es carencia de amor propio.

El amor tampoco te debe hacer replantear tu propia identidad, no se existe por el otro, se debe conservar la individualidad. Amor es “te quiero y me quiero”.

Cuando te respetas como persona, respetas al ser humano y tu relación es mejor con los demás.

Ahora mismo, en algún lugar del mundo hay alguien que estaría feliz de tenerte.

¿Tiene sentido perseguir algo o a alguien que ya ha escapado a tu control? Se ha ido, ya no está, ya no quiere estar.

El amor empieza por casa, si no te quieres nadie te querrá.

La verdad no se proclama ni se decreta; más bien se descubre, se busca.

Ser autónomo desde el punto de vista emocional no es dejar de amar, sino gobernarse a sí mismo.

El amor es la mezcla de tres cosas: erotismo o deseo, la amistad y el ágape, el cuidado por el otro. Cuando tenemos esos tres elementos se configura lo que podríamos decir como un amor completo.

Para la construcción de una autoestima alta, evita la influencia de los demás.

No te compares con nadie, la principal referencia eres tú mismo.

De acuerdo a la sabiduría antigua, para ser feliz deberíamos necesitar lo menos posible y disfrutar lo que tenemos.

Si no eres capaz de amarme como merezco, mejor vete, ya habrá quien sea capaz de disfrutar lo que soy.

La novedad produce dos emociones encontradas: miedo y curiosidad. Mientras el miedo a lo desconocido actúa como un freno, la curiosidad obra como un incentivo (a veces irrefrenable) que nos lleva a explorar el mundo y a asombrarnos.

Enamorate de tí, de la vida, de lo que te rodea, de lo que haces, de quien eres. Entregate a vivir por y para tu bien. Cultívate, nútrete, cautívate. ¿Por qué esperar a que otro haga lo que puedes hacer tú?

Para vencer la ansiedad, el miedo al futuro, a lo incierto, como dijo un sabio, hay que “entregarse incondicionalmente a lo inevitable.” ¿Para qué estresarte por algo que aún no sabes si va a suceder?

La libertad del “no”: “No quiero más”, “no me interesa”, “no me nace”. No hablo de apatía sino de desapego, de romper cadenas, de volar.

Si consideras que algo o alguien es indispensable para tu felicidad, tienes un grave problema: estás a la sombra de un amo.

No debemos renunciar a lo que somos ni cambiar nuestra esencia, ni siquiera en nombre del amor, el amor es maravilloso pero no lo justifica todo.

 

Solo en la más profunda soledad, cuando te ves tal cual eres, con toda tu humanidad crudamente expuesta, encontrarás el verdadero desapego.

Asusta al miedo, muestrale que ya no le temes. No sabrá que hacer, temblará ante tu actitud, se doblegará ante tu atrevimiento.

WALTER RISO

Pablo

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